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1 PISTAS DE PERSONAS CON SUPERPODERES
Agustin
Experto en psicología (Psicología)
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Valoración aportada el 17-02-2025
A esa práctica, en términos clínicos, se la denomina oncofagia (de onyx, uña). La oncofagia tiene una alta prevalencia en la población. Hay distintos estudios al respecto, con diferentes datos estimados, pero podemos asegurar que al menos el 40% de adolescentes la practican. Y no es una costumbre, un tic ni una manía: es una compulsión (la diferencia entre compulsión y tic está en la intervención de la voluntad para llevarla a cabo, básicamente).
A la relación entre la boca y la ansiedad Freud la llamó oralidad. Hoy ese término está limitado a la psicología freudiana, pero nos puede servir como etiqueta. La oralidad tiene una base fisiológica. Los bebés se calman con el chupete o con el dedo en la boca, cuando superamos la edad de las papillas reducimos nuestra tensión comiendo, el mismo fenómeno del chicle (que objetivamente, no aporta ningún nutriente ni ninguna mejora en la masticación) se explica por el efecto que produce al reducir la tensión. Hay una relación directa, tempranamente aprendida y reforzada a lo largo del desarrollo, entre la reducción de ansiedad y la oralidad. Que el acto sea voluntario no significa que sea fácilmente suprimible, porque está muy interiorizado y enraizado en la paleta de conductas disponibles.
Podemos decir que la persona toma conciencia de haber mordido la uña cuando lo ha hecho o lo está haciendo, no antes de hacerlo. Aunque voluntario, es un impulso irreflexivo. Como todas las conductas repetitivas es factible su extinción. Cualquier método que se escoja para ello, sin embargo, debe incluir la exploración de los ansiógenos desencadenantes de la compulsión y el tratamiento de éstos, además del de la conducta en sí misma.
A la relación entre la boca y la ansiedad Freud la llamó oralidad. Hoy ese término está limitado a la psicología freudiana, pero nos puede servir como etiqueta. La oralidad tiene una base fisiológica. Los bebés se calman con el chupete o con el dedo en la boca, cuando superamos la edad de las papillas reducimos nuestra tensión comiendo, el mismo fenómeno del chicle (que objetivamente, no aporta ningún nutriente ni ninguna mejora en la masticación) se explica por el efecto que produce al reducir la tensión. Hay una relación directa, tempranamente aprendida y reforzada a lo largo del desarrollo, entre la reducción de ansiedad y la oralidad. Que el acto sea voluntario no significa que sea fácilmente suprimible, porque está muy interiorizado y enraizado en la paleta de conductas disponibles.
Podemos decir que la persona toma conciencia de haber mordido la uña cuando lo ha hecho o lo está haciendo, no antes de hacerlo. Aunque voluntario, es un impulso irreflexivo. Como todas las conductas repetitivas es factible su extinción. Cualquier método que se escoja para ello, sin embargo, debe incluir la exploración de los ansiógenos desencadenantes de la compulsión y el tratamiento de éstos, además del de la conducta en sí misma.
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